Las manchas están relacionadas con la exposición solar y la edad
Los rayos ultravioleta atraviesan la epidermis y estimulan las células de pigmentación de la piel (melanocitos). Algunos se rompen continuamente y, por este motivo, comienzan a segregar grandes cantidades de melanina. Las manchas aparecen cuando la producción de melanina aumenta de manera anormal y cuando la melanina sobreproducida no se distribuye uniformemente sobre la superficie de la piel. Esto hace que se acumule en determinados puntos y forme marcas antiestéticas.
“La exposición excesiva al sol (demasiado intensa o prolongada) a lo largo del tiempo da como resultado una sobreproducción de melanina, lo que da lugar a eliminar manchas solares de pigmento o lentigos solares (manchas pequeñas, planas y redondas que varían en tamaño)."
Por este motivo, las personas que trabajan al aire libre tienden a desarrollar estas manchas antes que otras personas.
Además, el riesgo de hiperpigmentación incrementa con el envejecimiento y, generalmente, afecta a las áreas que están más expuestas todo el tiempo (el rostro, las manos, el cuello, etc.). El sol y la edad son las causas principales de la aparición de manchas de la edad. A esto se le llama lentigo solar o lentigo senil, y afecta al 90% de personas blancas mayores de 50 años. Todos los tipos de pieles se ven afectados.